A pesar de mis dramas, sé que no voy a morir pronto.
Aunque ustedes saben lo mucho que me afectó saber que tengo un tumor pequeño en uno de mis pechos, ya me convencí que no voy a morir pronto.
Tampoco me va a matar la amigdalitis que tengo ahora ni el cálculo en la vesícula que viene haciéndole compañía a mis órganos desde hace un buen tiempo.
No quiero morir.
Ahora que te tengo a ti, no sería justo morir.
Tu regreso no valdría la pena si yo muero.
Tu muerte, no tendría sentido si yo me voy primero.
No voy a morir, eso me lo creo, por lo menos por ahora.
Jimena.
lunes, 14 de septiembre de 2009
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