Es uno de esos momentos en los que la mente se me ha puesto en blanco, en los que siento que se me ha perdido absolutamente toda la inspiración para pensar en derechos de otros y calificaciones sobresalientes, y solo quiero sentirme completamente triste y llorar.
Me han dicho que siga para adelante, que no llore por tonterías. Yo muero por la mano amiga y el abrazo consolador. Pero como todos, estoy sola, buscando hacer bien las cosas. Tú sabes que muero por hacer bien las cosas, por no defraudarte, por mantener mi sentido del humor, por continuar cantando en tus escenarios. Quiero ser una buena chica, escribir para otros y también para ti, alejar de mi mente la idea de la frustración y que me digas que me quieres, como solías hacerlo cuando realmente me conociste.
Maldito mayo de Paris.
Maldita inspiración.
domingo, 20 de diciembre de 2009
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