miércoles, 11 de marzo de 2009

Descanso médico (y otros males)

Ya sabes que estoy enferma. Ya sé que yo me lo busqué, que todo esto es exclusivamente mi culpa y que si hubiera cumplido con dos de tres comidas al día -por lo menos- mis defensas serían suficientes para restablecerme. Me lo has dicho hasta el hartazgo.

Hace ya 9 días que me vio el primer médico. Para el día 5, el quinto médico se dio cuenta de mis fiebres de 40 e incluyó con la sentencia, un descanso médico, como para hacer el paquete completo.

Ya sabes que estoy enferma y que te extraño. No he hablado contigo en los últimos 9 días pero sé que alguien te ha dicho que te extraño y que respondiste que debo superar sola la dependencia emocional que tengo contigo. Está bien. Lo único que me jode, es que no me lo digas tú misma.

Ya sabes que estoy enferma, ven a visitarme. Aun conservo algo del humor que siempre te encantaba disfrutar en nuestras salidas alcholizadas, el antibiótico no me ha quitado. Ven y trae un libro de verdad, ¿te suena hollywood?.

Ya sabes que estoy enferma, y que soy excesivamente sensible y dramática, y que cada noche cuando la fiebre sube hasta 40 y estoy con toallas mojadas en la cabeza me da por llorar y pienso que me voy a morir y que mi frase que dice que gracias a mis amigos mi vida es menos sola es mentira (lo sabes porque te llamo para que lo sepas). Gracias por todo.

Ya sabes que estoy enferma, y no tuve mejor regalo de cumpleaños que mis lágrimas. Tu llamada entró cuando estaba en el vestidor de rayos x, desnuda, y completamente vulnerable. Solo pude llorar y desearte feliz cumpleaños desde ese cuarto oscuro y deseé también estuvieras cerca para poder abrazarte y llorar a mis anchas. Es terrible caminar por la clínica conteniendo el llanto entre lentes de sol a las 7 de la noche.

Ya sabes que estoy enferma, por eso son mis ausencias, incluso en tu pantalla.

2 comentarios:

  1. aquí si va el firme (el otro era = pero tenía horrores ortográficos)

    te leo y empiezo a sentir que uno siempre anda un poco enfermo y solo. sobre todo si esa persona no está. yo sé que esa persona no volverá a verme. lo sé de sobra pq nos cruzamos la otra vez y ni hola nos dijimos en la calle. me dolió para que negarlo. y voy a repetir por milésima vez q no me importa (aunque tu sabes perfectamente que no es así, pero no importa). pero, ¿qué hago yo cargándote con mis cosas si estás enferma? qué hago escribiendo como quien parlotea sin mandarte un abrazo. un abrazo, entonces, de solitaria de isla a solitaria de isla. que te mejores muy pronto. mi cariño desde esta pantalla.

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  2. Sandra ya estoy mejor, los antibióticos mata antrax ayudaron a restablecer mi salud, ahora solo tengo que curar mi corazón-mi alma-mis días conmigo misma. Para eso tu abrazo ayuda. Gracias miles por pensar en mí, aun en la distancia que nos separa.
    Un besito.

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