domingo, 25 de abril de 2010

last week

Tengo miedo. Acabo de ver una película de terror tirada en el sofá y ahora no puedo dormir. Pero no tengo miedo por la niña diabólica de la pantalla, siempre he sabido que las películas de terror no existen, es más, les tengo un gustito especial que me viene desde hace unos años, desde cuando llamabas y decías que te lleve alguna para verla con pizza en el sofá. Tengo miedo porque es mi última semana y luego no tengo planes a largo plazo, ni siquiera contigo, y eso es peor aun. Tengo miedo porque no sé qué carajo hacer ni dónde, y tengo miedo porque tú y yo ya no vamos a volver a querernos nunca más y recién estoy asimilando la idea y lloro y lloro y lloro, y me da rabia pero no hago ni haré nada para interferir en tus decisiones. No sabes lo difícil que es volver a empezar sin siquiera tenerte a la distancia.

Esta es mi última semana y tengo miedo, mucho miedo.

J.

sábado, 10 de abril de 2010

telegrama

momentos como estos son en los que más te extraño. necesito tu puteada, tu abrazo y tus palabras. no puedo sobrellevar esto sin ti, por favor, regresa.

j.

sábado, 3 de abril de 2010

Renuncio

Hace tiempo que renuncié a cualquier tipo de sueño o meta en ese lugar, pero no había formalizado mi decisión hasta ahora. El miércoles, luego de intensos días de meditar, decidí pararme delante de mi jefe y renunciar. Decirle que quiero recuperar mi vida lejos de su institución (le he agarrado rechazo a las instituciones) y que muchas gracias por confiar en mí. En mi mente le diré que tiene gente de mierda en su oficina que no valen ni dos centavos y que sobre todo ese, el que se cree con derecho a humillar a las personas, es el patán más grande que puede tener dentro de sus canteras. En fin...el miércoles aparecí feliz a trabajar, busqué a mi jefe para renunciar y no lo encontré, busque a otro con poder de decisión (tiene que decidir dejarme partir) y nada...se me pasó la semana y no renuncié, pero igual, no he cambiado de opinión.

Esta semana se acaba todo, me falta pulir un poco mi historia porque no quisiera decirle a todo el mundo que me voy por el hijo de puta que tengo como jefe, que es un acomplejado, machista, maricón (en el peor sentido de la palabra), desgraciado y miserable. No, no quiero decirle a todos el verdadero motivo, pero sí tengo pensado decírselo a él. Antes de partir decirle que espero se pudra en ese lugar y que se muera con todos sus traumas. Eso haré y será muy divertido ponerme a buscar chamba, por primera vez.

Jimena.