viernes, 15 de mayo de 2009

Otra copa de nostalgia

Te quiero, te quiero de verdad. Ya aprendí que puedo vivir sin ti, pero te sigo queriendo, a la distancia. Te extraño, y siempre me acuerdo de ti, siempre. Hasta sueño contigo, contigo y con tus fantasmas, en serio.


El sábado pasado llevé a mi novio al country, luego a la posada y terminamos echándole monedas a la rocola de la noche cantando para decir "con dios!" a los dos nos sobran los motivos y recordarme que tú no quieres un amor civilizado, para luego echarme a llorar y decirle que él no podía ser nunca M.


Es viernes por la noche y tengo muchos planes que siento no me va a alcanzar la madrugada para cumplir con todos ellos, pero me siento extraña y tengo ganas de llorar. No te preocupes M querida, hace mucho que no lloro sobria así que supongo me hará bien.


Solo quería decirte esto, te extraño, te quiero, puedes contar conmigo cuando te de la gana y puedes seguir no contando conmigo por el tiempo que quieras, solo no demores mucho más. Vuelve pronto!


Un beso,


Jimena.



5 comentarios:

  1. la gente siempre dice "de nada te pierdes", "no tienes pq querer a quien no te quiere" y tiene razón, pero en el fondo nosotras sabemos cómplicemente que algo nos perdemos y que es imposible no querer...
    pero la vida sigue y eso es lo mejor de todo, solo hace falta darse cuenta

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  2. Cuando sueño tengo un sueño recurrente: un conejo busca desesperadamente unas sandalias, un simple par de sandalias que lo alivien de andar todo el tiempo desollándose esas patotas con las zarzas del bosque y, más recientemente, con el cemento caliente de la ciudad. En fin: conejo busca sandalia. Pero no encuentra nada que le quede, nada que cubra sus patas enormes y peludas... conejo busca, sueña, se desespera y se toma diez botellas de whisky en una semana... no hay sandalia que le quede. Así es la búsqueda de los amigos: la búsqueda de una sandalia en un mundo desolado. Eso sí, que te quede bien claro, no existe sandalia para tus pezuñas, no pierdas el tiempo, conejo, no pierdas el tiempo. Un día llegará alguien que te regalará unas medias, una sonrisa y, quizás, un pucho. Ese será tu amigo, tu hermano. Olvida las sandalias: en este mundo no existe nada que nos quede bien y así es mejor, un poco de incomodidad y un poco de dolor permiten saber que vivimos. Y si pierdes un amigo, si te lo roban o si resultó que Saturno estaba más cerca de lo que pensabas y tu broder o sister emigró para allá: no importa, no te asustes. O tal vez sí importa, asústate. O mejor todavía: sí importa, pero no te asustes. El/Ella volverá, en las formas más extrañas, volverá. En las formas más inútiles y desesperadas, en las que no van a redimir tus lágrimas, volverá. En formas vanas e insuficientes, en forma de silencio o lejanía, volverá. Pero que esto no te deprima: cuando vuelva quizá hasta te lleve las benditas sandalias. Gracias, conejo.

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  3. Lucas, gracias por visitarme. Te has perdido mucho de mi vida en el último año y debo confesar que se te ha extrañado. Me alegra saber que eres feliz y que encontraste a tu coneja! :-) Eres genial, gracias por las palabras. Un beso.

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  4. De nada, Jimena, ha sido bueno, muy bueno, reencontrarte... pero perderse está bien, de vez en cuando, así uno se reencuentra con más misterio... o como decía aquel cantautor: "si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera"... recuerda que te debo un almuerzo, una nube y (aunque no lo sabes) un disco. Ahora tengo un blog, para comunicarnos en secreto y para mayor éxito de mi No-Yo. Se llama "un tal lucas"... Nos vemos pronto, ma cherie...

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  5. Había olvidado a la nube...Pasaré a visitar a Lucas por su blog. Un beso enorme, querido mío.

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