martes, 2 de marzo de 2010

Closing

Estoy llorando, para variar, fijando la vista en mi pantalla y poniéndome los lentes para que nadie se dé cuenta que tengo los ojos hinchados (esa técnica siempre me liga en la oficina, creo). Estoy llorando porque tengo a joaquinito en los oídos y su Praga, Darling, Praga siempre me hace llorar, sobre todo cuando implora que si hay que pisar cristales, que sean de bohemia, corazón.
Y esta noche escribo porque me siento un poco sola, porque no puedo decirte lo que pasa ya que no lo sé, porque te extraño a pesar que escucho tu voz todos los días, y porque quisiera poder insultarte y decirte lo miserable que eres tan solo por existir (todo eso en tu cara) sin sonar loca (que lo estoy) ni dramática (que lo soy).
No voy a buscarte porque no te he perdido, pero de todas formas extraño compartir mi estrés con tu pantalla.

Algo tendré que aprender, si es que intentas darme una lección con tus silencios.
Jimena.

3 comentarios:

  1. los silencios siempre joden
    pero a veces son tan buenos

    ResponderEliminar
  2. pequeña, no deje ni el drama ni la locura, solo deje el maltrato por unos segundos, solo algunos, algunos pequeñitos segunditos, que permitan que no se borre el camino o que usted no se borre del mismo.

    Que bueno encontrar(te?)las de cuando en vez...

    ResponderEliminar
  3. Sandra, Ernesto, gracias por leerme. Mi Rey, siempre me ha gustado el drama y créeme que estoy tomando cartas en el asunto para deterner el maltrato. Sandra, esta vez, los silencios no son tan buenos, créeme.
    Los quiero.

    ResponderEliminar