Mi querida Lila:
Me quedé pensando en ti. Situaciones como las que me cuentas hacen que me ponga a pensar en nuestra naturaleza de mujeres jodidamente complicadas. ¿Le encuentras sentido a enamorarte de un patán que, como si no fuera suficiente con su existencia, mezquina el cariño y la atención a verdaderas princesas?. Estamos locas, definitivamente. ¿Crees que en los príncipes azules aun? Yo sí. Alguien me enseñó que el hombre de tu vida debe tratarte siempre (ojo, siempre) como una princesa. ¿Cómo creer en cuentos de hadas y a la vez creerle al malo de la película?. No digo que nos inventemos mariposas en la cabeza, digo que las sintamos y que seamos fieles a nuestros sentimientos, y a nuestro estilo.
¿Qué te preocupa?. Mira a tu alrededor, tienes todo lo que quisieras, incluyendo amigos de verdad que se preocupan por ti. Una vez más pones a prueba a tus amigos y ves que ellos siempre son los que valen la pena. Date un tiempo, da un paso al costado, respira. Piensa qué sientes, qué quieres, gústate, empieza por enamorarte de ti, no ruegues por cariño ni por atención, no llores, no supliques, no pidas porfavor, luego de eso puedes llorar si quieres. Toma una buena copa de champagne, sonríe, ríete, escribe, vete de la rutina.
Mira a M, la princesa amazona, o a María, que fue princesa de las Europas, o a nuestra querida Adri que se deja enamorar con girasoles y viajes sorpresivos, o en Posh, la deliciosa Posh que dice que está jugando (no le creo nada), o en mí, que estoy perdidamente enamorada de mi novio y que me sorprendo al descubrir cada día que se puede amar más y más. Todas somos princesas, y todas estamos contigo.
Échate una siesta, sonríe otra vez. Coquetéate, tómate un buen pisco.
Yo te quiero mucho.
Jimena.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
No seas conchudo
Llevo con mi novio 18 meses, que equivale a un año y medio. Nuestro aniversario es el 6 de mayo, y desde que se me declaró (sí, se declaró luego de decirme que yo soy la mujer de su vida) ha venido enviando flores los días 6 de cada mes; específicamente me envía 6 flores, rosas o tulipanes, de una famosa florería. Soy la envidia de la oficina.
El año pasado, fui a trabajar a Chiclayo. Cuando estaba despachando con mi jefe de ese entonces, (gran amigo en ese entonces), me llegó la famosa cajita blanca con 6 rosas rojas y una tarjeta escrita con las palabras más cursis y empalagosas del mundo: Te amo mi ratona pequeñita, felices cinco meses juntitos llenos de amor. Mi jefe, gran amigo en aquélla época, miró y exclamó: “por Dios!! Jimena linda, recién empieza el día, esto es demasiado romántico y cursi para las 10 de la mañana”.
Este año, yo estaba trabajando y me llaman de la recepción: Señorita Jimena, tiene usted un regalo, ¿puede venir a recogerlo? Presurosa miro el calendario y digo: oh! Es 6!. Fui, vi la famosa cajita y sonreí. La tomé y subí y justo subió también mi jefe de aquél entonces (amigo en aquélla época) y dice: No!! ¿otra vez?. Le leí la tarjetita, él repitió la misma frase: “Es demasiado temprano para esto Jimena, por favor basta”. Ambos nos reímos.
Pero a qué vienen estas historias. Solo era un preámbulo para decirle a mi querido amigo (en algún momento fuiste muy querido) que no seas conchudo. Sí, esto va para ti ex combatiente de las grandes batallas (porque nunca ganamos la guerra). Para ti que nos has olvidado vilmente y que nos sigues negando que tu corazón se fue con otra. Para ti que te haces el “paloma” y nos cambias el tema y solo buscas excusas para no decir la verdad y que aplicas la técnica del engaño. Para ti que niegas a los amigos, que nos niegas la confianza y que nos obligas a borrar los recuerdos, las canciones.
Imagino que estarás muy bien, contando los días para estar con tu novia del otro lado del charco. Y que estarás feliz porque ahora compras flores y dices: “Te amo mi chiquita, felices tantos meses juntitos llenos de amor”.
Querido, aunque no hable contigo, muero de ganas por responderte: Por Dios!!!!!!
Jimena
PS. Lo siento, tenía que contarlo.
El año pasado, fui a trabajar a Chiclayo. Cuando estaba despachando con mi jefe de ese entonces, (gran amigo en ese entonces), me llegó la famosa cajita blanca con 6 rosas rojas y una tarjeta escrita con las palabras más cursis y empalagosas del mundo: Te amo mi ratona pequeñita, felices cinco meses juntitos llenos de amor. Mi jefe, gran amigo en aquélla época, miró y exclamó: “por Dios!! Jimena linda, recién empieza el día, esto es demasiado romántico y cursi para las 10 de la mañana”.
Este año, yo estaba trabajando y me llaman de la recepción: Señorita Jimena, tiene usted un regalo, ¿puede venir a recogerlo? Presurosa miro el calendario y digo: oh! Es 6!. Fui, vi la famosa cajita y sonreí. La tomé y subí y justo subió también mi jefe de aquél entonces (amigo en aquélla época) y dice: No!! ¿otra vez?. Le leí la tarjetita, él repitió la misma frase: “Es demasiado temprano para esto Jimena, por favor basta”. Ambos nos reímos.
Pero a qué vienen estas historias. Solo era un preámbulo para decirle a mi querido amigo (en algún momento fuiste muy querido) que no seas conchudo. Sí, esto va para ti ex combatiente de las grandes batallas (porque nunca ganamos la guerra). Para ti que nos has olvidado vilmente y que nos sigues negando que tu corazón se fue con otra. Para ti que te haces el “paloma” y nos cambias el tema y solo buscas excusas para no decir la verdad y que aplicas la técnica del engaño. Para ti que niegas a los amigos, que nos niegas la confianza y que nos obligas a borrar los recuerdos, las canciones.
Imagino que estarás muy bien, contando los días para estar con tu novia del otro lado del charco. Y que estarás feliz porque ahora compras flores y dices: “Te amo mi chiquita, felices tantos meses juntitos llenos de amor”.
Querido, aunque no hable contigo, muero de ganas por responderte: Por Dios!!!!!!
Jimena
PS. Lo siento, tenía que contarlo.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Cartas para Julieta
Estoy a siete horas de diferencia y a más de nueve mil kilómetros de distancia. Me puse a ver una pela, sí, una de las que me enviaste en un sobre amarillo y que acompañaste con una carta. La pela resultó ser una romántica historia de amor, y me eché a llorar. Te extraño. Quisiera ser la chica de la pela que cruza el charco para encontrarse con su verdadero amor. Quisiera que estuvieras aquí.
Te amo.
Tu Julieta
Te amo.
Tu Julieta
martes, 3 de agosto de 2010
Dicen que las despedidas son muy tristes
Es raro. Es la segunda vez que te marchas. Nunca había tenido que despedir a alguien dos veces. Cuando M se manda mudar nunca se despide, y generalmente nunca hay reconciliación, todo fluye, solo eso.
Te vas. No pensé que te irías. Imaginé que, al haber empeñado tu corazón a la niña que ahora lo ocupa, desistirías de tu vuelo, de partir. Imaginé muchas cosas que, por más que me conoces muy bien, no me atrevo a preguntar. Mejor dejémoslo así. Te vas y dejarás a tus amigos y a tu nueva novia, a quien tendremos que consolar, me imagino. No, mejor no. Seguramente ella irá a visitarte. Mejor dejemos que seas feliz. ¿Has pensado que tal vez es tu última oportunidad de enamorarte?...las últimas oportunidades en el amor no existen mi querido Comandante, siempre se puede amar, de a poquitos como diría mi querida y adorada M, o para toda la vida como me lo demuestra a diario mi novio; o cada dos años ininterrumpidos como bien podrías contar en tu libro.
Te marchas. Qué complicado.
M ha vuelto y es tan lindo.
Y yo siempre continúo, pero esta vez pasando desapercibida. No por mucho tiempo.
¿Cómo haríamos?
Odio las despedidas, sobre todo cuando me las conozco por adelantado. Espero que seas feliz, aunque sigas despidiéndote eternamente de los que te amamos.
Te quiero.
Jimena.
Te vas. No pensé que te irías. Imaginé que, al haber empeñado tu corazón a la niña que ahora lo ocupa, desistirías de tu vuelo, de partir. Imaginé muchas cosas que, por más que me conoces muy bien, no me atrevo a preguntar. Mejor dejémoslo así. Te vas y dejarás a tus amigos y a tu nueva novia, a quien tendremos que consolar, me imagino. No, mejor no. Seguramente ella irá a visitarte. Mejor dejemos que seas feliz. ¿Has pensado que tal vez es tu última oportunidad de enamorarte?...las últimas oportunidades en el amor no existen mi querido Comandante, siempre se puede amar, de a poquitos como diría mi querida y adorada M, o para toda la vida como me lo demuestra a diario mi novio; o cada dos años ininterrumpidos como bien podrías contar en tu libro.
Te marchas. Qué complicado.
M ha vuelto y es tan lindo.
Y yo siempre continúo, pero esta vez pasando desapercibida. No por mucho tiempo.
¿Cómo haríamos?
Odio las despedidas, sobre todo cuando me las conozco por adelantado. Espero que seas feliz, aunque sigas despidiéndote eternamente de los que te amamos.
Te quiero.
Jimena.
lunes, 5 de julio de 2010
Otra vez la primera vez :)
Hoy he vuelto a trabajar. Sí, qué divertido. No tengo clientes que llaman desesperados porque se les vence su puta visa y necesitan una palabra de aliento para que no se sientan expulsados del país. Tampoco lidio con la "calificadora" de contratos con nombre aeropajita (sí, ese es su nombre de pila, con la que la bautizaron, lo que dice su dni, sí, qué malvados sus papás) en el ministerio; ni tengo que explicarle veinte veces a un extranjero, en su propio idioma, que no sea pendejo y pague su multa. Ja, y mil veces ja! Es como si me hubieran premiado por tanto esfuerzo durante los 3 años y medio que estuve solucionándole la vida a terceros mientras que mi vida se caía a pedazos. Ya no, no más. Hoy he vuelto a trabajar y estoy agotada (dormir hasta el mediodía durante dos meses fue delicioso!), pero me ha gustado mi primer día de chamba, gusta mucho mucho. ¿Pero qué carajos hago? Pues simplemente, soy feliz :) (y tengo oficina, y es más grande!!)
Jimena.
Jimena.
lunes, 7 de junio de 2010
Una catarsis en día de semana
Si sabes de sobra que tus ausencias me destrozan el corazón, ¿porqué te vas? ¿porqué te empeñas en darme lecciones que no quiero aprender? ¿si sabes que eres mucho más de lo que crees para mí, porqué insistes en que deje de llorar por tus silencios? ¿porqué insistes en alejar mis cánticos y mis historias de tu lado?. conociéndome como me conoces sabes que no soy feliz sin ti. estoy triste, muy triste desde que no te tengo cerca. yo también me quedo en casa los fines de semana, no he vuelto a salir a los lugares que frecuentamos alguna vez y no he encontrado consuelo en los amigos que permanecen. Estallo en llanto con los peces de ciudad porque sé que así me imaginas y mi rechazo a la inminente realidad de la letra de joaquin me hace sentir impotente porque he perdido esa magia que tenía contigo y no sé porqué razón guardas silencio en mis días. seguramente son los duendes que están haciendo muy bien su trabajo. y yo, no sé qué hacer contra eso.
me haces falta, tantísima falta.
Jimena.
me haces falta, tantísima falta.
Jimena.
miércoles, 2 de junio de 2010
Abrazos que se mueren por volver...¿a dónde vamos rubia?
No se puede afirmar que me engañaba cuando me mentía. Se llamaba Osadía y desde el primer día tuvo la cobardía de avisar. Quien tiene siete vidas y dos ojos de gata callejera, no se va con cualquiera, de su noche se espera un broche de promesas incumplidas. Mejor no equivocarse no me pidas jamás lo que no doy, ya sabes cómo soy y si quieres me voy dijo cuando acabo de desnudarse.
Ya ves, llegar a fin de mes no era con ella asunto de dinero se trataba más bien de merecer un tren de pasajeros, el tsunami de un mar hecho mujer dispuesto en cada ola a renacer…se llamaba Herejía cómo voy a saber si me engañaba cuando me mentía.
Maestra en confundir al diablo y al rey de los altares, me citaba en los bares con fuegos malabares y luego se olvidaba de acudir. La mañana y la tarde, qué vaivén entre alarde y agonía, todo lo confundía su swing porque sabía mirar como un crepúsculo que arde. Callada por respuesta cuando jugué al dolor de corazón. Su boca era un buzón de voz sin compasión dormido hasta la hora de la siesta.
Ya ves, llegar a fin de mes no era con ella asunto de intendencia, se trataba más bien de comprenderla pura impertinencia del sol cuando se cansa de asombrar, del mostrador a la hora de cerrar…se llamaba ironía y no puedo jurar que me engañaba cuando me mentía.
Ya ves, llegar a fin de mes no era firmar un parte de sucesos, se trataba más bien de envejecer huérfano de sus besos con fantasmas que aprenden acrecer ,abrazos que se mueren por volver, Se llamaba utopía, me gusta imaginar que me engañó cuando se despedía. que me engañó cuando se despedía.
Ya ves, llegar a fin de mes no era con ella asunto de dinero se trataba más bien de merecer un tren de pasajeros, el tsunami de un mar hecho mujer dispuesto en cada ola a renacer…se llamaba Herejía cómo voy a saber si me engañaba cuando me mentía.
Maestra en confundir al diablo y al rey de los altares, me citaba en los bares con fuegos malabares y luego se olvidaba de acudir. La mañana y la tarde, qué vaivén entre alarde y agonía, todo lo confundía su swing porque sabía mirar como un crepúsculo que arde. Callada por respuesta cuando jugué al dolor de corazón. Su boca era un buzón de voz sin compasión dormido hasta la hora de la siesta.
Ya ves, llegar a fin de mes no era con ella asunto de intendencia, se trataba más bien de comprenderla pura impertinencia del sol cuando se cansa de asombrar, del mostrador a la hora de cerrar…se llamaba ironía y no puedo jurar que me engañaba cuando me mentía.
Ya ves, llegar a fin de mes no era firmar un parte de sucesos, se trataba más bien de envejecer huérfano de sus besos con fantasmas que aprenden acrecer ,abrazos que se mueren por volver, Se llamaba utopía, me gusta imaginar que me engañó cuando se despedía. que me engañó cuando se despedía.
lunes, 10 de mayo de 2010
bibliotecas
hace tiempo que no pasaba tantas horas en silencio...he vivido en una biblioteca las últimas 6 horas de mi vida y no he pronunciado ni media palabra...[el café lo compré de la máquina espendedora]. estoy aburrida, desinspirada para tesiar, bajoneada porque me negaron el paseo, y para variar, me siento sola, completamente. necesito mi partner de estudio pero eso también me lo negaron. ¿me haces una limpia? ahorita solo quiero llorar pero, una lástima, está prohibido llorar en las bibliotecas.
jime.
jime.
domingo, 25 de abril de 2010
last week
Tengo miedo. Acabo de ver una película de terror tirada en el sofá y ahora no puedo dormir. Pero no tengo miedo por la niña diabólica de la pantalla, siempre he sabido que las películas de terror no existen, es más, les tengo un gustito especial que me viene desde hace unos años, desde cuando llamabas y decías que te lleve alguna para verla con pizza en el sofá. Tengo miedo porque es mi última semana y luego no tengo planes a largo plazo, ni siquiera contigo, y eso es peor aun. Tengo miedo porque no sé qué carajo hacer ni dónde, y tengo miedo porque tú y yo ya no vamos a volver a querernos nunca más y recién estoy asimilando la idea y lloro y lloro y lloro, y me da rabia pero no hago ni haré nada para interferir en tus decisiones. No sabes lo difícil que es volver a empezar sin siquiera tenerte a la distancia.
Esta es mi última semana y tengo miedo, mucho miedo.
J.
Esta es mi última semana y tengo miedo, mucho miedo.
J.
sábado, 10 de abril de 2010
telegrama
momentos como estos son en los que más te extraño. necesito tu puteada, tu abrazo y tus palabras. no puedo sobrellevar esto sin ti, por favor, regresa.
j.
j.
sábado, 3 de abril de 2010
Renuncio
Hace tiempo que renuncié a cualquier tipo de sueño o meta en ese lugar, pero no había formalizado mi decisión hasta ahora. El miércoles, luego de intensos días de meditar, decidí pararme delante de mi jefe y renunciar. Decirle que quiero recuperar mi vida lejos de su institución (le he agarrado rechazo a las instituciones) y que muchas gracias por confiar en mí. En mi mente le diré que tiene gente de mierda en su oficina que no valen ni dos centavos y que sobre todo ese, el que se cree con derecho a humillar a las personas, es el patán más grande que puede tener dentro de sus canteras. En fin...el miércoles aparecí feliz a trabajar, busqué a mi jefe para renunciar y no lo encontré, busque a otro con poder de decisión (tiene que decidir dejarme partir) y nada...se me pasó la semana y no renuncié, pero igual, no he cambiado de opinión.
Esta semana se acaba todo, me falta pulir un poco mi historia porque no quisiera decirle a todo el mundo que me voy por el hijo de puta que tengo como jefe, que es un acomplejado, machista, maricón (en el peor sentido de la palabra), desgraciado y miserable. No, no quiero decirle a todos el verdadero motivo, pero sí tengo pensado decírselo a él. Antes de partir decirle que espero se pudra en ese lugar y que se muera con todos sus traumas. Eso haré y será muy divertido ponerme a buscar chamba, por primera vez.
Jimena.
Esta semana se acaba todo, me falta pulir un poco mi historia porque no quisiera decirle a todo el mundo que me voy por el hijo de puta que tengo como jefe, que es un acomplejado, machista, maricón (en el peor sentido de la palabra), desgraciado y miserable. No, no quiero decirle a todos el verdadero motivo, pero sí tengo pensado decírselo a él. Antes de partir decirle que espero se pudra en ese lugar y que se muera con todos sus traumas. Eso haré y será muy divertido ponerme a buscar chamba, por primera vez.
Jimena.
martes, 2 de marzo de 2010
Closing
Estoy llorando, para variar, fijando la vista en mi pantalla y poniéndome los lentes para que nadie se dé cuenta que tengo los ojos hinchados (esa técnica siempre me liga en la oficina, creo). Estoy llorando porque tengo a joaquinito en los oídos y su Praga, Darling, Praga siempre me hace llorar, sobre todo cuando implora que si hay que pisar cristales, que sean de bohemia, corazón.
Y esta noche escribo porque me siento un poco sola, porque no puedo decirte lo que pasa ya que no lo sé, porque te extraño a pesar que escucho tu voz todos los días, y porque quisiera poder insultarte y decirte lo miserable que eres tan solo por existir (todo eso en tu cara) sin sonar loca (que lo estoy) ni dramática (que lo soy).
No voy a buscarte porque no te he perdido, pero de todas formas extraño compartir mi estrés con tu pantalla.
Algo tendré que aprender, si es que intentas darme una lección con tus silencios.
Jimena.
Y esta noche escribo porque me siento un poco sola, porque no puedo decirte lo que pasa ya que no lo sé, porque te extraño a pesar que escucho tu voz todos los días, y porque quisiera poder insultarte y decirte lo miserable que eres tan solo por existir (todo eso en tu cara) sin sonar loca (que lo estoy) ni dramática (que lo soy).
No voy a buscarte porque no te he perdido, pero de todas formas extraño compartir mi estrés con tu pantalla.
Algo tendré que aprender, si es que intentas darme una lección con tus silencios.
Jimena.
jueves, 14 de enero de 2010
Un mes más
Quisiera decir que hace un mes que no lloro, pero el sábado estuve aliñeando mi ensalada verde con mis lágrimas. Pero digamos que es el llanto mensual, que, en mi afán por negarme a imputarlo a los fenómenos hormonales femeninos, siempre le encuentro un sustento razonable, digamos para que no piensen que estoy loca por llorar en los rincones.
Quisiera decir que no lloro desde hace un mes pero hoy lloré, en la mañana, a media mañana, en la tarde y justo ahora, a las 7 de la noche. Cuando estoy sumamente sensible (como hoy) miro hacia atrás con nostalgia y me estristezco.
Entonces como estoy sensible, y siempre me has permitido decir todo lo que quiero decir cuando estoy así, pues tengo que decirte que te extraño, extraño conversar contigo, extraño llorar contigo, cantar contigo. Te fuiste y volviste y, sinceramente, aun te extraño. Y seguramente seguirás yendo y volviendo por el mundo y yo te seguiré extrañando. Te extraño, y hasta tengo un poco de celos que ya no cuentes conmigo para algunas cosas, aunque sé (y eso me tranquiliza) que todavía me quieres.
Perdonen por inundar sus pantallas con mi llanto de 7:20pm.
Quisiera decir que no lloro desde hace un mes pero hoy lloré, en la mañana, a media mañana, en la tarde y justo ahora, a las 7 de la noche. Cuando estoy sumamente sensible (como hoy) miro hacia atrás con nostalgia y me estristezco.
Entonces como estoy sensible, y siempre me has permitido decir todo lo que quiero decir cuando estoy así, pues tengo que decirte que te extraño, extraño conversar contigo, extraño llorar contigo, cantar contigo. Te fuiste y volviste y, sinceramente, aun te extraño. Y seguramente seguirás yendo y volviendo por el mundo y yo te seguiré extrañando. Te extraño, y hasta tengo un poco de celos que ya no cuentes conmigo para algunas cosas, aunque sé (y eso me tranquiliza) que todavía me quieres.
Perdonen por inundar sus pantallas con mi llanto de 7:20pm.
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